"13 líneas para vivir"
- Te quiero no por quién eres, sino por quién soy cuando estoy contigo.
- Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
- Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
- Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
- La peor forma de extrañar a alguien es tenerlo a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
- Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.
- Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para alguna persona tú eres el mundo.
- No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.
- Quizás Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para cuando al fin la conozcas,sepas estar agradecido.
- No llores porque ya terminó, sonríe porque sucedió.
- Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías 2 veces.
- Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quién eres.
- No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.
"Todo lo que sucede, sucede por una razón"
-Gabriel García Marquez.
Plátanos con leche de coco
Ingredientes:
4 plátanos grandes
350 ml de leche de coco
2 cucharadas de azúcar lustre
Una pizca de sal
1/2 cucharadita de agua de azahar
1 cucharada de menta fresca cortada
en tiras finas
2 cucharadas de habichuelas mung
cocidas
Ramitas de meta fresca para decorar
Elaboración:
Pele los plátanos y córtelos en trozos. Póngalos en un cazo grande con la leche de coco, el azúcar lustre y la sal.
Caliéntelo a fuego suave hasta que hierva, baje la temperatura y deje que cueza durante 1 minuto. Retire el cazo del fuego.
Rocíelo con el agua de azahar, añada la menta y viértalo en una fuente.
Ponga las habichuelas mung en una sartén de base gruesa y tuéstelas a fuego vivo hasta que empiecen a estar crujientes y doradas, agitando la sartén de vez en cuando. Retírelas y májelas ligeramente en un mortero. Espolvoree el plátano con los trocitos de habichuela tostada, y sírvalo frío o caliente, decorado con ramitas de menta fresca.







